Milena Berlatzky llegó a los Tribunales de Paraná, participó en la convocatoria para reclamar justicia por Julieta Riera y cuando volvió a su casa, escribió este texto para explicar lo que siente una mujer marchando.

Cada vez que falta una de nosotras.Cada vez que nos sentamos aquí, en las escaleras de tribunales, tengo esa extraña sensación de walking dead , de mirar alrededor y no saber quién será la próxima.

Es como un silencio de funeral pero adentro, en tus huesos.Un silencio que te hiela más que el frío.

Casi ninguna habla en estas marchas. Unas charlan bajito, otras lloran , algunas prenden velas pero casi ninguna habla.  Tal vez todas sabemos que pudimos en algún punto haber sido nosotras. Aquélla vez que el hermano de tu amiga te arrinconaba cuando ibas a estudiar a su casa, cuando un acosador llamaba a medianoche desde un número privado y gemía, cuando un pibe te seguía al pasar por obras sanitarias,o en esa primera cita donde el chico lindo te buscó en su supercamioneta y no se dirigió al bar donde habían quedado, sino que se desvió a un descampado, y tuviste miedo y gritaste y mordiste y luchaste hasta que él se asustó y volvió a la ciudad tratándote de histérica…

Pienso en estas veces que me sentí sola , indefensa, deseando que literalmente la tierra se abra, y me trague… No tenía que tragarme la tierra. 

Tenía que cambiar el sistema. Pienso estas cosas, y pienso que tal vez tuve suerte o fui fuerte , o me sirvió ser machona de chica, treparme a los árboles y jugar a la par de mis primos varones.

Pienso esto.Suenan unas bocinas a lo lejos. La casa de gobierno sigue despintada. El cielo es muy gris y hace frío pero igual estamos aquí en las escaleras de mármol de tribunales. Y falta una . Y falta una. Y falta una.

30 de mayo de 2020

Un cielo de historias