Días pasados, una controvertida reacción de la Secretaria municipal, Miguelina Pitón, no solo logró afectar la histórica relación entre la Municipalidad y Bomberos Voluntarios de Gualeguay, sino que dejó sin bomberos la primera noche de corsos.

Si bien la actitud de la titular de la cartera de Turismo, Cultura y Deporte viene generando rispideces, tanto con Bomberos como con otras instituciones, lo cierto es que la "gota que rebalsó el vaso" tuvo lugar días pasados en el propio Corsódromo municipal.
En esa oportunidad, los bomberos, tal como lo vienen haciendo desde hace décadas, fueron llamados a colaborar con los preparativos aportando su personal y su equipamiento.
Según testimonios presenciales, bomberos y equipo fueron convocados a los preparativos a las siete de la mañana, y, luego de estar trabajando seis horas bajo el sol, al solicitarle a la Secretaria si podía conseguirles un poco de agua fresca, esta respondió de cuestionable manera diciéndoles que tomaran de la canilla.
De este modo, cuando el personal se comunicó con la Jefatura del Cuerpo, a los efectos de solicitarle la provisión de agua fresca, y compartió lo sucedido, el Jefe dispuso inmediatamente el retiro de personal y equipo de la colaboración que se estaba prestando.
Este hecho, como era de esperarse, provocó la intervención instantánea del Intendente Federico Bogdan, quien rápidamente pretendió, sin éxito, poner paños fríos a la situación obsequiándole a los bomberos entradas gratis al Corso.
Ahora bien, cabe recordar que la prestigiosa institución local ya había sido dejada de lado en los preparativos encarados por esa Secretaría de frente a esta nueva edición de los carnavales locales.
Tal es así que, en las reuniones previas para ajustar detalles de seguridad, de las que siempre participó Bomberos, en esta oportunidad no fueron convocados, lo cual refleja un sensible descuido de la cartera municipal, ya que ese cuerpo es el único capaz de contener incendios y otras contingencias.
Igualmente, cabe recordar que esta no es la primera vez que Bomberos resulta afectada por la Gestión Municipal actual, ya que, desde que asumió Bogdan, primero se le quitó el histórico aporte de combustible, y, luego, se lo desplazó de la tarea de habilitación de comercios en seguridad, tarea para la cual calificaba y por la cual no cobraba un centavo.
Demás está decir que, a pesar de todo esto, en los dos años de gestión, Bomberos siempre estuvo al lado del Ejecutivo en cuanta emergencia surgió, e, incluso, colaborando con la cartera de Pitón cuantas veces ésta se lo requirió.
De todas maneras, más allá de los problemas que la conducta de la funcionaria pudieran ocasionar a las relaciones del Ejecutivo, es alarmante que, por culpa de esta situación, los Bomberos no hayan sido parte del esquema de seguridad en la primera noche de Corsos, poniendo en riesgo a espectadores, integrantes, cantinas, carrozas, etcétera, a la vez que dejó al espectáculo afuera de cualquier cobertura de riesgos.
O sea, la conducta de solo un funcionario laceró una relación institucional histórica, puede terminar privando a la comuna de una necesaria asistencia incondicional de décadas, y, como si fuera poco, descuidó la seguridad de un evento multitudinario.
Por último, vale remarcar que las repercusiones de este tema, las cuales ya trascendieron y se instalaron en la sociedad, por tratarse de una cara institución local, y por la magnitud del servicio que presta tanto a la comunidad como al gobierno, generan una profunda preocupación en los gualeyos.
Norman Robson para Gualeguay21