En la noche del pasado miércoles, desconocidos robaron un importante volumen de mercaderías de la "cantina" del Club Libertad, en el interior del Corsódromo municipal, ocasionando un grave perjuicio contra esa entidad.

Según la denuncia de la institución deportiva, entre la tardecita del miércoles y la mañana del jueves, desaparecieron del interior de la "cantina" licitada, ubicada debajo de la tribuna oeste, unas 5 garrafas de gas, alrededor de 5 cajas de whisky y aperitivos, 8 cajas de vinos y champagnes, y 5 bidones de aceite, entre otras cosas.

De acuerdo a estos datos, y según lo que se pudo saber, el robo tuvo lugar una vez caída la noche, en un predio abierto, poco iluminado, custodiado por un único sereno, y cuyas cámaras de seguridad, sorprendentemente, solo funcionan el sábado a la noche, mientras que las "cantinas" no cuentan con un cerramiento seguro que impida ser abiertas desde afuera.

De este modo, se presume que el significativo botín, de volúmenes considerables, fue robado por dos o más personas, quienes se tomaron su tiempo para trasladarlo hasta el exterior, seguramente sobre calle Beracochea, donde debe haber esperado algún vehículo capaz de trasladar tanta mercadería.

Fue tal la osadía de los perpetradores que, luego del robo, o durante el mismo, uno de ellos, con alguna enfermiza intención, se tomó el tiempo de defecar en el interior de la "cantina".

Cabe destacar que el monto de lo denunciado como robado puede rondar un valor superior a los 20 mil pesos, lo cual resulta significativo para una institución que licitó la "cantina", para las 9 noches, en más de 250 mil pesos.

También es remarcable que para que el negocio sea conveniente para el club, una veintena de socios trabaja toda la noche gratuitamente.

Esto es así en ésta "cantina", como en cualquiera de las otras cuatro, las cuales llevan años siendo explotadas por los clubes sin que nunca ocurriera estas cosas.

De estos párrafos se desprende el impacto que tiene el robo en esta institución, y no solo en lo estrictamente económico, a la vez que desacreditan el trascendido policial de que podría tratarse de un autorrobo.

Ahora bien, allegados a la institución lamentaron la injusticia que reviste el hecho, no por el robo en sí, sino por la desprotección existente entre sábado y sábado, donde la más que significativa inversión de los clubes queda librada a la buena de Dios, con un solo cuidador para una extensión de 500 metros por cien, y sin presencia policial.

Siendo que una de las cámaras apunta directamente a la "cantina", una vez descubierto el robo, los dirigentes confiaron en que el mismo sería rápidamente resuelto, pero no fue poca la sorpresa al descubrir que esa cámara, como las otras, solo funcionan los sábados cuando todas las luces están prendidas.

Por último, se pudo saber de fuentes judiciales que, a pesar de los pocos datos existentes para la investigación, desde la Fiscalía local ya se habían ordenado diferentes diligencias, aunque por la liquidez del botín, pocas serían las expectativas respecto de las mismas.

Gualeguay21